*En 2025, la Fundación benefició directamente a 2.552 campesinos, impactando a 10.208 personas en total (incluyendo familiares indirectos).
Lo que logramos en 2025
Con el desarrollo rural a través de la educación, la asociatividad y el fortalecimiento productivo de emprendedores, la Fundación Aurelio Llano Posada impulsa comunidades rurales como agentes de cambio hacia un desarrollo sostenible.
Impacto en comunidades rurales




Fortalecimiento del tejido organizativo



Palabras de nuestro presidente del Consejo Directivo
Estimados amigos, aliados y comunidades rurales,
Al cerrar el año 2025, queremos compartir algo que consideramos fundamental: este año no solo continuamos con nuestros programas de Educación Rural, Desarrollo Rural, Impulso Rural e Institucional y La Granja La Esperanza. Afianzamos nuestras alianzas, fortalecimos lazos con nuestros beneficiarios, sino que también tomamos decisiones estratégicas que transformarán cómo trabajamos hacia adelante.
Diseñamos nuestro Sistema de Monitoreo, Evaluación y Aprendizaje (MEL) y actualizamos nuestra planeación estratégica 2025-2030. Estas no son decisiones administrativas; son compromisos con la calidad, la transparencia y la mejora continua. Con un sistema MEL robusto, ahora podemos medir con precisión cuál es nuestro impacto real, identificar qué funciona y qué necesita ajustarse, y aprender de cada intervención para hacer mejor las cosas mañana.
Sin embargo, lo más importante es que nuestro trabajo está guiado por cuatro indicadores estratégicos que nos dan claridad y dirección: incrementar el impacto de la Fundación, visibilizar ese impacto, impulsar el desarrollo de nuestro talento humano y fortalecer la sostenibilidad financiera. Estos cuatro pilares no son solo metas; son la brújula que orienta cada acción que realizamos.
Cuando hablamos de incrementar impacto, hablamos de más familias con oportunidades reales en el campo. Cuando visibilizamos nuestro trabajo, posicionamos la agenda rural donde debe estar: en el centro de las decisiones. Cuando invertimos en nuestro equipo, reconocemos que ellos son el corazón de esta transformación. Y cuando garantizamos sostenibilidad financiera, aseguramos que estaremos aquí, acompañando, innovando y transformando por muchos años más.
El campo colombiano merece estar en el mapa. Nuestro compromiso es que así sea.
Cordialmente,
Federico Llano Tobón
Presidente Consejo Directivo

Equipo FALLP

Consejo directivo
Miembros principales
- Federico Llano Tobón – Presidente
- Juanita Llano Giraldo – Vice presidente
- Óscar Iván Zuluaga Serna
- Elba Inés Farfán
- Sergio Emilio Llano Uribe
Miembros suplentes
- Sergio Benjamín Correa Peláez
- Diego Mejía Arbeláez
- Luis Fernando Pérez Cardona
- Álvaro Jairo Hincapié Vélez
Equipo de trabajo
- Patricia Fuel
- Daniel Felipe Mayorga Galeano
- Cindy Viviana Salazar Cardona
- Ana Marcela Pérez Sánchez
- Juan Gonzalo Londoño Uribe
- Luz Adriana Franco Gallego
- Luis Alexander López Mejía
- Caterine Bermúdez
- Vanesa Naranjo Aguirre
- Jhon Harryson Pérez Ortega
- Solanlly Agudelo Aristizábal
- Norela María Jaramillo Jiménez
- Manuela Marulanda Chavarriaga
- Daniela Cardona Colorado
- Jorge Mauricio Vargas Urán
- Jorge Mario Sánchez Monsalve
- María Isabel Álzate Castañeda
- Andrés Camilo Buriticá Aguilar
- Andrés David Arango Puerta
Lo que nos motiva / Nuestra labor
Lo que nos motiva

Nuestra labor

Estrategia 2025-2030

Estos cuatro objetivos convergen hacia una meta común: contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades rurales colombianas. Trabajamos simultáneamente en ampliar nuestro impacto, comunicar nuestros resultados, fortalecer a nuestro equipo y garantizar la sostenibilidad de la Fundación. Solo a través de este trabajo integrado logramos transformaciones significativas y duraderas.
¡Juntos construimos territorios más fuertes, conscientes y sostenibles!
Desarrollo Rural
¿Qué nos motiva?
Cuando recorremos los territorios, vemos de cerca los desafíos que aún enfrenta la ruralidad colombiana. Según la Encuesta de Calidad de Vida 2023 del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), más de 10,6 millones de personas se reconocen como campesinas, y el 77,4% vive en zonas rurales dispersas con limitaciones en servicios básicos y oportunidades económicas. Casi el 70% de los hogares campesinos se percibe en condición de pobreza, a lo que se suman riesgos ambientales como el aumento del 43,3% en la deforestación en 2024 según el Instituto de Hidrología Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) y los eventos climáticos extremos que afectan la producción y el acceso al agua, reportados por el Departamento Nacional de Planeación y el Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible (DNP y MinAmbiente). Ante esta realidad, el Área de Desarrollo Rural impulsa el Modelo de Desarrollo Territorial Sostenible ¡Juntos construimos territorios más fuertes, conscientes y sostenibles! Desarrollo Rural (MDTS), una estrategia que fortalece capacidades productivas, organizativas, sociales y ambientales para que las comunidades lideren su propio desarrollo. Con este enfoque, aportamos al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), avanzando junto a las familias rurales hacia un futuro más digno, sostenible y equitativo.
¿Cuál es nuestra labor?
Acompañamos a las familias y organizaciones campesinas en el diseño e impulso de iniciativas que mejoran sus condiciones de vida, fortalecen sus proyectos productivos y promueven prácticas que armonizan el bienestar comunitario con el cuidado del entorno rural.
ODS priorizados:
¿De qué manera lo llevamos a cabo?
Implementamos el Modelo de Desarrollo Territorial Sostenible (MDTS) a través de un proceso participativo que integra las dimensiones social, productiva, ambiental y organizativa. Cada territorio avanza, según su nivel de desarrollo, por las etapas de exploración, iniciación, fortalecimiento y consolidación, asegurando la activación de capacidades y la sostenibilidad de sus iniciativas en el tiempo.

Logros en el Modelo de Desarrollo Territorial Sostenible – MDTS
En 2025 avanzamos en tres territorios activos ubicados en los municipios de Venecia, Yolombó y Andes del departamento de Antioquia; cada comunidad avanza en alguna de las fases enmarcadas en el MDTS. Además, se viene fortaleciendo la articulación regional de seis organizaciones campesinas denominada Asociación de Desarrollo Rural y Caficultores del Suroeste (ADERCAFÉ), una iniciativa de segundo nivel que potencia la integración socio económica del suroeste antioqueño.

La Granja La Esperanza es nuestro laboratorio vivo de aprendizaje y producción sostenible, donde las comunidades fortalecen sus capacidades y transforman sus procesos productivos para lograr sistemas más eficientes y responsables con el territorio.
Granja La Esperanza
¿Qué nos motiva?
En Colombia persisten brechas profundas en el acceso al conocimiento y a los servicios de asistencia y extensión agropecuaria. Según el Departamento Nacional de Planeación (DNP) 2024, menos del 20% de los pequeños productores recibe acompañamiento técnico, lo que limita la adopción de prácticas sostenibles en un contexto de variabilidad climática y degradación de los suelos. Esta falta de apoyo reduce la productividad y la capacidad de adaptación de las familias rurales.
El panorama se agrava con los altos niveles de inseguridad alimentaria; el Programa Mundial de Alimentos (PMA) en 2024 reporta 12,3 millones de personas en condición moderada o severa de desnutrición, y la Organización de Las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 2024 señala que más del 55% de los hogares rurales son vulnerables a pérdidas de alimentos e ingresos por eventos climáticos adversos. Frente a ello, se vuelve indispensable fortalecer las capacidades de los productores agropecuarios mediante modelos efectivos de transferencia de conocimiento y demostración técnica. Por eso impulsamos la Granja La Esperanza como un espacio donde las comunidades acceden a tecnologías apropiadas, aprenden haciendo y fortalecen su autonomía productiva y organizativa. Con este trabajo aportamos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), promoviendo resiliencia y sostenibilidad en los territorios rurales.
¿Cuál es nuestra labor?
En la Granja desarrollamos procesos formativos basados en metodologías participativas y experienciales, como Escuelas de Campo para Agricultores, recorridos técnicos y sesiones prácticas que permiten a los productores aprender haciendo y aplicar de inmediato los conocimientos en sus unidades productivas. Impulsamos sistemas agropecuarios que fortalecen la soberanía y seguridad alimentaria, promueven la producción limpia y fomentan el uso responsable de los recursos naturales, contribuyendo al bienestar de las familias y a la sostenibilidad integral del territorio.
ODS priorizados:
¿De qué manera lo llevamos a cabo?
Las unidades productivas agropecuarias de la Granja funcionan como espacios de demostración y experimentación, donde se realizan ensayos, pruebas de manejo y validaciones técnicas. A partir de estos procesos se desarrollan contenidos formativos y modelos de producción adaptados a las realidades productivas locales. Este enfoque permite transferir prácticas eficientes y sostenibles, fortaleciendo las capacidades de los productores y estudiantes, contribuyendo al desarrollo rural integral en los territorios.

Principales logros de la Granja La Esperanza – 2025

Unidades productivas y resultados técnicos

Impulsar la educación rural para transformar territorios, generar oportunidades y dignificar la vida de las familias en el campo.
Educación Rural
¿Qué nos motiva?
El acceso limitado y la baja calidad de la educación rural en Colombia perpetúa ciclos de desigualdad que limitan el potencial de millones de jóvenes campesinos. Las cifras son contundentes, según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida del Departamento Administrativo Nacional de Estadística – DANE (2024) mientras la cobertura de educación superior en zonas urbanas alcanza el 42,6%, en zonas rurales apenas llega al 16,3%. Solo el 1,8% de la población rural logra educación universitaria, comparado con el 9,25% en ciudades (Universidad Javeriana, 2024). Estas inequidades educativas están íntimamente conectadas con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 – Fin de la Pobreza y 2 – Educación de calidad, pues para evitar la transmisión intergeneracional de la pobreza en las zonas rurales a largo plazo, es clave mejorar la calidad y ampliar la cobertura y el acceso de la educación.
Según la Encuesta de Opinión en Educación 2024 de la Fundación Empresarios por la Educación, el 81% de los jóvenes rurales considera que la educación es clave para su transformación y la de sus territorios, una proporción incluso superior a la de los jóvenes urbanos. Este resultado reafirma nuestra convicción: la educación rural es el motor fundamental para reducir desigualdades, dinamizar las economías locales y empoderar las comunidades.
¿Cuál es nuestra labor?
Impulsamos una educación rural de contexto, inclusiva y diversa, que responde a las realidades y potencialidades propias de cada territorio. Fomentando el acceso a educación posmedia de calidad, articulando experiencias de educación formal y no formal, escuelas de liderazgo, con un enfoque territorial que aporta al arraigo, la transformación social y el desarrollo sostenible de los territorios rurales.
ODS priorizados:
¿De qué manera lo llevamos a cabo?
Promovemos el acceso a la educación rural desde un enfoque integral e innovador, articulando cuatro frentes estratégicos:

Formación Complementaria
Programa de Orientación Socio Ocupacional y Vocacional – El Viaje al Planeta de la Vida
Buena Fortalecimos integralmente a jóvenes rurales mediante el desarrollo de habilidades socioemocionales, técnicas, vocacionales y de emprendimiento, con base en el enfoque de habilidades para la vida de la Organización Mundial de la Salud. A través de talleres dinámicos y la aplicación de la prueba de orientación vocacional EXPLORA, el programa articuló el desarrollo personal con la empleabilidad, implementándose entre 2024 y 2025 en cuatro municipios de Colombia: Ciénaga de Oro (Córdoba) y Rionegro (Santander), en alianza con la Fundación Grupo Bios, y Puerto Venus (Nariño, Antioquia), en colaboración con la empresa de tecnología Pragma. La estrategia se adaptó a las realidades de cada territorio mediante más de 20 sesiones formativas diseñadas según el contexto local.

METAMORFOSIS – Antioquia
Desde la Escuela de Liderazgo Rural Metamorfosis fortalecimos integralmente a líderes rurales mediante un proceso formativo estructurado en tres ejes transformadores: el Ser (desarrollo humano), el Saber (conocimientos prácticos para la vida y el territorio) y el Hacer (proyectos que generan cambio). En 2025, 34 líderes de cinco subregiones de Antioquia—Urabá, Occidente, Oriente, Nordeste y Suroeste participaron en 24 sesiones presenciales. Logrando diversos proyectos que transforman territorios: espacios recreativos para la primera infancia y personas mayores, gestión de placas huella, acceso al arte y la cultura, mercados de circuito corto, y emprendimientos agroecológicos que generan ingresos dignos.
Generación R
En alianza con la Fundación Luker, la Escuela de Liderazgo Rural Generación R formamos a 32 jóvenes líderes de Tumaco, en los mismos tres ejes: el Ser, cultivando habilidades emocionales, sociales y cognitivas; el Saber, dotándolos de herramientas en comunicación, salud integral, liderazgo y formulación de proyectos; y el Hacer, transformando sus comunidades mediante la acción. Con 25 sesiones completadas, los participantes dieron a conocer cuatro iniciativas territoriales: programas de reciclaje y manejo de residuos, prevención del consumo de sustancias, promoción del derecho al juego, y espacios recreativos y deportivos que vitalizan la vida comunitaria
Segundo Congreso Nacional de Juventudes del Sector Agropecuario
En alianza con la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria – AGROSAVIA, Fundación Luker, Fundación Bancolombia, Gobernación de Casanare, Universidad de La Salle y Unisangil, llevamos a cabo el Segundo Congreso Nacional de Juventudes del Sector Agropecuario en octubre de 2025, más de 250 jóvenes de todo el país se reunieron en Yopal, Casanare. Con el lema “Sembramos ciencia, cultivamos innovación”, el congreso permitió el diálogo sobre nuevas tecnologías, emprendimiento, asociatividad y la comunicación para el cambio social; contribuyendo al fortalecimiento del tejido social de los jóvenes, la inclusión generacional y la innovación en el sector agropecuario. Un espacio donde la ciencia, la innovación y el liderazgo se unieron para transformar al campo colombiano.
Reconocer, fortalecer y visibilizar: una estrategia para mejorar la calidad de vida en comunidades rurales colombianas
Impulso Rural e Institucional
¿Qué nos motiva?
El sector rural colombiano representa uno de los pilares fundamentales para la transformación social y económica del país. El sector agropecuario genera actualmente 3,3 millones de empleos directos e indirectos (Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, 2021), y ha demostrado resiliencia con un crecimiento del 3,8% en 2025 (Ministerio de Agricultura, agosto 2025). No obstante, la brecha de acceso al crédito rural persiste como un obstáculo crítico: solo el 11% de las Unidades de Producción Agropecuaria (UPA) acceden a financiamiento formal, concentrándose el 68% de los recursos financieros en grandes productores (Banco de la República, marzo 2025). Simultáneamente, estudios académicos demuestran que el liderazgo comunitario y el empoderamiento local son determinantes para el éxito del emprendimiento rural, siendo factores transformadores que van más allá de lo meramente económico (Pepsic, 2011; Universidad Javeriana, 2021).
Frente a este panorama, el área de Impulso Rural e Institucional desarrolla estrategias de acompañamiento, formación, visibilización e incentivos económicos orientadas a impulsar a los emprendedores rurales y asociativos del país, fortaleciendo sus capacidades y ampliando sus oportunidades de acceso a mercados y financiamiento. Con esta estrategia contribuimos al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
¿Cuál es nuestra labor?
Impulso Rural e Institucional promueve el desarrollo comunitario mediante el reconocimiento de líderes y emprendedores rurales, el fortalecimiento de sus capacidades y la visibilización de sus iniciativas, contribuyendo así a mejorar la calidad de vida en las comunidades rurales colombianas.
ODS priorizados:
Vitrina de Emprendimiento Rural
La Vitrina de Emprendimiento Rural es una plataforma virtual que transforma la forma en que los emprendedores rurales conectan con el mercado. Es un catálogo de productos, un puente que acerca las iniciativas comunitarias a consumidores conscientes que buscan apoyar el desarrollo rural. Al visibilizar el trabajo de emprendedores y de sus productos, la Vitrina contribuye a mejorar la calidad de vida en territorios rurales, aportando a la generación de ingresos y el empoderando a líderes comunitarios.

La Vitrina de Emprendimiento Rural implementó un programa integral de fortalecimiento comunitario para los emprendedores que incluyó:




















